El ‘plan de rehabilitación’ inyectará 13.500 millones en la economía.

El Gobierno quiere dar ayudas para poner a funcionar el sector inmobiliario a pleno pulmón. Asegura que el plan permitirá que los propietarios puedan recuperar más del 100% de lo invertido.

A finales de este año el Gobierno inyectará 3.420 millones de euros entre subvenciones y deducciones fiscales a la rehabilitación energética de viviendas. El montante apenas supone un 4,75% de los 72.000 millones que España recibirá de Bruselas en forma de ayudas, y sin embargo podría llegar a movilizar el equivalente al 18,75% del maná europeo.

«El Plan de Rehabilitación creará 188.000 empleos e ingresará 13.500 millones de euros en la economía», anunció ayer el secretario de Estado de Vivienda, Pedro Saura. No es un milagro, sino el efecto multiplicador de la vivienda, uno de los sectores más intensivos en empleo, que el Gobierno quiere poner a funcionar a pleno pulmón para salir cuanto antes de la crisis.

El razonamiento es simple: el Gobierno quiere llegar a 300.000 viviendas rehabilitadas anualmente para 2030. Actualmente apenas se rehabilitan al año unas 30.000, una décima parte. Multiplicar por diez el número de pisos con reforma también significa disparar la mano de obra, no sólo de la construcción, sino de todas las empresas que nutren al sector de materiales y servicios; y a más empleo, más rentas e ingresos.

También se busca reducir la huella de carbono del residencial, responsable del 10% de las emisiones de CO2 en el país. Más de la mitad del parque de vivienda se construyó antes de 1980, cuando la legislación todavía no obligaba a instalar sistemas de aislamiento térmico. Entre eso y lo poco que se rehabilita, la eficiencia energética de las viviendas es muy baja. En otras palabras: alrededor del 40% de lo que se gasta en calefacción o aire acondicionado se escapa por la ventana. Una mejora en la eficiencia energética, además, permitiría reducir la dependencia de combustibles fósiles comprados a otros países.

Pero para lograr el efecto deseado hará falta un elemento que escapa al control del Gobierno: sin propietarios que se lancen a rehabilitar, no habrá efecto multiplicador que valga. Esta es la principal crítica de quienes equiparan el Plan de Recuperación al fracaso del Plan E de José Luis Rodríguez Zapatero por la falta de absorción de fondos.

Por eso el equipo del ministro, José Luis Ábalos, está poniendo toda la carne en el asador a la hora de promover las ayudas. «Este plan permitirá que tanto edificios como viviendas individuales puedan recuperar el 100% del coste de la inversión», explicó Saura ayer. Las ayudas podrían incluso superar ese 100%, añadió, si se incluye el ahorro energético de la vivienda una vez hecha la reforma. Serán las comunidades las que otorguen los fondos. El Gobierno prevé reunirse con estas en mayo y empezar a ejecutar las ayudas en la segunda mitad de este año.

  • Subvenciones. El Gobierno se hará cargo del coste de hasta el 100% de las obras de rehabilitación de barrios, edificios o viviendas. En el caso de barrios, se primarán áreas vulnerables económicamente, y las ayudas podrían llegar hasta el 100% si se logra una reducción suficiente del gasto en energía no renovable. Cuando se trate de edificios enteros, serán las comunidades de vecinos quienes reciban los fondos, que cubrirán entre un 40% y un 100% de la inversión, para dedicarlos sobre todo a elementos envolventes (fachadas o cubiertas), calderas comunes o instalaciones fotovoltaicas. La financiación será mayor o menor dependiendo de la eficiencia lograda. Habrá también subvenciones del 30% cuando se rehabiliten elementos aislados de viviendas o edificios, como por ejemplo el cambio de ventanas. Este porcentaje se sumaría a las subvenciones integrales.
  • Deducciones. Los propietarios o comunidades de vecinos podrán beneficiarse de deducciones en el IRPF por obras en vivienda habitual. Si es sólo un propietario, tendrá una deducción del 20% si reduce un 7% su demanda en climatización; y del 40% si la reducción del consumo alcanza el 30% o logra una certificación energética A o B. Si las obras se llevan a cabo en un edificio, los propietarios de las viviendas del edificio podrán disfrutar de una deducción del 60% si reducen al menos un 30% el consumo de energía no renovable o logran una calificación energética A o B.

Fuente: Expansión.