Santander dispara el beneficio a 1.608 millones y reserva el 40% del resultado para el dividendo.

El banco dispara el resultado en el primer trimestre hasta 1.608 millones desde los 331 millones por las menores provisiones. Carga otros 530 millones por costes de reestructuración y reserva el 40% del beneficio para el dividendo. Brasil cede como motor del grupo en favor, por primera vez, de EEUU. El banco confirma el nombramiento de Simoes como CEO de España y anuncia el relevo de Nathan Bostock como primer ejecutivo en Reino Unido. Simoes se apoyará en Ángel Rivera y Matías Sánchez.

Rivera, que fichó por Santander en 2013 procedente de Popular, sustituye como responsable de Banca Comercial a Antonio Román, que accedió al cargo procedente de Santander UK en verano de 2019. Román seguirá previsiblemente ligado al grupo.

Por su parte, Matías Sánchez compaginará el rol de responsable de Productos Retail en España, función que también asumirá en toda Europa, para generar mayores sinergias en la región. De este modo, ocupará la responsabilidad que Rivera desempeñaba desde septiembre dentro del organigrama One Europe como jefe de la banca retail en la región.

Rami Aboukhair, hasta ahora consejero delegado de Santander España, ha sido nombrado global head of Cards and Digital Solutions del grupo y reportará al consejero delegado, José Antonio Álvarez. «Esta nueva función se crea para desarrollar el negocio de tarjetas en el contexto de la visión de One Santander», ha indicado la entidad.

En Reino Unido, Bostock pasará a ocupar una función global como head of Investment Platforms. «Supervisará todas las plataformas de inversión propiedad de Santander o participadas por el banco que gestionan terceros, con foco en los negocios de alta rentabilidad que complementan a la banca tradicional y que se benefician de la escala y diversificación geográfica del grupo. El plan de sucesión para el nombramiento del nuevo consejero delegado de Santander UK está en marcha y Nathan Bostock permanecerá en su cargo hasta que se designe a un sucesor», ha dicho Santander.

Hace justo un año, Santander fichó a Tony Prestedge, de Nationwide, como potencial sustituto de Bostock. Actualmente es vice-consejero delegado.

Resultados y objetivos para 2021

El grupo logró un beneficio de 1.608 millones en el primer trimestre, por encima de lo previsto por los analistas, que descontaban unas ganancias de 1.116 millones.

Santander ha multiplicado por cinco su resultado, que se disparó un 386% frente a los 331 millones que se apuntó en el primer trimestre de 2020. La cuenta se ha visto impulsada por las menores provisiones, dado que hace un año el banco realizó saneamientos atípicos para cubrir pérdidas futuras por la pandemia por 1.600 millones de euros.

En sentido contrario, los resultados han sido mermados por nuevos costes de reestructuración. En este primer trimestre, Santander ha destinado para ello 530 millones, frente a los 46 millones del arranque de 2020.

Sin esta partida extraordinaria, el beneficio recurrente del trimestre sería de 2.138 millones, frente a los 377 millones de hace un año. Representa el mayor resultado recurrente desde el segundo trimestre de 2010.

«Confiamos en alcanzar nuestros objetivos para 2021, con la mejora en la ratio de eficiencia, la reducción del coste del crédito y el aumento de la rentabilidad», ha indicado la presidenta de Santander, Ana Botín.

Con la mejora del resultado, el grupo ha elevado el rentabilidad ordinaria sobre el capital tangible (Rote) hasta el 12,96% desde el 7,44% de cierre de 2020. Se sitúa por encima de la meta prevista para 2021, fijada en el 10%. El banco también ha logrado situar la eficiencia (mejor cuanto más baja) en el 44,9%, en línea con el objetivo de cerrar el año por debajo del 47%. Por lo que respecta al coste del crédito (provisiones sobre préstamos), ha descendido hasta el 1,08% frente al 1,28% de diciembre. Santander prevé que la ratio mejore este año con respecto a 2020.

Costes de reestructuración

La factura de 530 millones, que incluye todos los costes de reestructuración previstos por Santander para 2021, se destinará a cubrir los planes de reconversión en Reino Unido y Portugal.

Se suma al cargo de casi 1.150 millones que Santander realizó en el cuatro trimestre de 2020 para abordar, principalmente, el recorte de 3.600 empleos y 1.000 oficinas que está ejecutando en España. Estas dotaciones (cerca de 1.700 millones en conjunto hasta ahora) financiarán el plan de ajuste global que Santander ha puesto en marcha en sus bancos comerciales en Europa (España, Reino Unido, Portugal y Polonia) para reducir sus gastos operativos en la región en 1.000 millones en 2022. Desde octubre, Santander ha anunciado recortes de empleo de casi 6.200 puestos de trabajo en Europa y el cierre de más de 1.100 sucursales.

Brasil cede como primer mercado y pasa el testigo a EEUU

La evolución global de la economía, con EEUU en un momento más avanzado en la lucha contra la pandemia y Europa y sobre todo, Latinoamérica, en fases más rezagadas, ha provocado un giro de calado en la aportación de las distintos países y regiones a los resultados del grupo.

Brasil, motor de los resultados desde hace casi una década, ha cedido el papel de motor del grupo, en favor, por primera vez, de EEUU. Es un mercado en el que Santander está intensificando esfuerzos, en sentido contrario a la opinión de algunas firmas de análisis, que consideran que la filial tiene unos unos niveles de rentabilidad insuficientes, lo que aconseja la salida del país.

La filial carioca, que hasta ahora aportaba el 30% del resultado, ha disminuido su peso hasta el 21%. Generó un beneficio de 562 millones, un 8,7% más. Se ha visto superada por EEUU, con unas ganancias de 616 millones. Se han disparado un 922% en un trimestre especialmente positivo, en el que las dotaciones han caído más de un 80% en un escenario de recuperación económica. Con ello, Santander USA ha disparado el peso en beneficios del 10% al 23% en el trimestre.

La rentabilidad sobre el capital tangible (ROTE) de EEUU ha mejorado hasta el 16%, aunque sin llegar al 21,4% de Brasil.

Está evolución de ambos mercados ha condicionado el nuevo equilibrio por regiones. Europa aporta el 31% de las ganancias y Sudamérica y Norteamérica, un 29%, respectivamente.

Tras EEUU y Brasil, Reino Unido aporta un 11% de las ganancias (8% en diciembre) y España un 9%, frente al 75 de cierre de 2020. Los dos mercados clave en Europa se benefician de una fuerte caída de las provisiones, lo que favorece una mejora del resultados. En España, aumenta un 170%, hasta 243 millones, impulsado, además, por la reducción de costes. En Reino Unido, sube aún más, un 462%, hasta 294 millones.

Frente a la mejora global del resultados, dos mercados, Polonia y México, presentan caídas de beneficios. Polonia, apenas gana 20 millones, un 9,4% menos, con una aportación al grupo inferior al 1%. México gana 182 millones, un 17,3% menos. Su peso se reduce del 11% al 7%.

El nuevo Digital Consumer Bank gana 291 millones, un 24,7%. Genera un 11% de los beneficios (Consumer, sin Openbank, aportaba hasta ahora el 15%). La nueva plataforma de pagos PagoNxt pierde 72 millones.

Dividendo y capital

Santander ha cerrado el trimestre con una ratio de capital de máxima calidad del 11,89%, el mismo nivel de cierre de 2020. El banco tiene como objetivo situar su solvencia entre el 11% y el 12%.

El grupo ha anunciado que ha reservado 15 puntos básicos de capital para la remuneración al accionista, equivalente a un 40% del beneficio ordinario del trimestre.

«Santander devengará el 40% del beneficio ordinario durante el año para el pago de dicha remuneración una vez los supervisores lo permitan», ha señalado el banco. La política de remuneración al accionista prevé un pay out (porcentaje del beneficio destinado a dividendo) de entre el 40% y el 50%. La entidad, por tanto, situaría la retribución con cargo a 2021 en la parte baja de su horquilla, después del fuerte ajuste aplicado en 2020 por las limitaciones impuestas (y todavía en vigor) por parte del BCE.

Márgenes

El margen de intereses cayó un 6%, hasta 7.956 millones, mientras que las comisiones mermaron un 11%, hasta 2.548 millones. Los resultados por operaciones financieras, por su parte, aumentan un 87%, hasta 886 millones. Con todo ello, los ingresos totales ceden un 4% y se sitúan en 11.390 millones.

Los costes caen un 8%, hasta 11.390 millones. Por su parte, las dotaciones se reducen prácticamente a la mitad (-49%), al pasar de 4.000 a 2.000 millones. La mora está estable en el 3,2% y la cobertura disminuye hasta el 74% desde el 76% de diciembre.


Fuente: Expansión.